5 ideas que debes robar de las empresas de logística

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Cada compañía es un mundo, y lo mismo es aplicable para cada sector y para cada región. Sin embargo, esto no impide que las empresas de logística puedan dar ejemplos muy importantes que se pueden aplicar en cualquier tipo de compañía, más allá de la parte dedicada a la cadena de suministro y a los envíos de mercancía.

¿Cuáles son estas lecciones que debemos aprender -o “robar”- de las empresas logísticas? ¿Cómo podemos adoptar las enseñanzas de la cadena de suministro a otros ámbitos del mundo empresarial?

 

Roba estas cinco ideas de las empresas de logística

1.- Optimización y fluidez en los procesos

Una cadena de suministro es algo vivo que debe moverse de la manera más fluida posible. Esta labor comprende tener engrasadas las piezas y tareas que van desde la obtención de las materias primas hasta la colocación del producto en las manos del cliente final. Y de lograr esta fluidez depende su éxito.

¿Es así tu empresa? Fuera de la manufactura de los productos, ¿podrías decir que en tu compañía los procesos están engrasados? La descoordinación y la duplicidad en las tareas, los problemas a la hora de compartir información -o de que la información sea la misma a través de todos los departamentos-, el conocimiento de las labores y los objetivos de cada persona y de cada departamento (además de la capacidad para trabajar entre distintos departamentos, evitando que sean compartimentos estancos), etc. Todos estos puntos pueden ser origen de conflictos. Si logras que sean fluidos en vez de focos de problemas marcarás una diferencia enorme.

 

2.- Crecimiento sostenible

Todas las empresas quieren crecer; sin embargo, hacerlo de cualquier manera pueda suponernos más disgustos que alegrías. Las empresas de logística están especialmente preocupadas por el crecimiento sostenible. Al ser compañías tan centradas en procesos nos resulta indispensable asegurarnos de que vamos a poder asumir los crecimientos de volumen, que pueden generar más necesidades de personal, de maquinaria y de instalaciones.

Por ello, al ser conscientes de su importancia, a las empresas de logística también nos preocupa el crecimiento sostenible de nuestros clientes. Si tu empresa crece más rápido de lo que debería es posible que la calidad se resienta y no solo desde el punto de vista logístico -como podrían ser las roturas de stock-. Los procesos que antes eran eficientes pueden dejar de serlo al producirse atascos e ineficiencias, tal vez no estemos teniendo tiempo de amortizar las inversiones necesarias para este crecimiento antes de tener que sustituirlas por otras nuevas o nuestro departamento de atención al cliente se vea sobrepasado.

Crecer es deseable, pero hacerlo de manera sostenible es innegociable.

 

3.- Mejorar la colaboración

La buena colaboración es indispensable en las empresas de logística, tanto dentro como fuera de la propia empresa. Ya hemos comentado la necesidad de ser capaces de trabajar en armonía con el resto de los departamentos, pero también podemos llevar esa mirada fuera de las paredes de nuestra compañía.

Los operadores logísticos necesitan tejer una colaboración eficiente con dos grupos fundamentales: los clientes y los colaboradores/proveedores. Ponerse al mismo lado del cliente es básico para superar la división tradicional que opone los intereses del cliente con los de la empresa. Esto sucede especialmente en asuntos como la negociación de los precios, pero también es aplicable a la hora de conseguir entender las necesidades reales de los clientes y sus puntos de dolor. ¿Colaboramos con ellos o simplemente nos limitamos a que nos firmen una tarifa para nuestros servicios estándar?

Respecto a los colaborares y proveedores, las empresas de logística a menudo trabajan de manera sistemática o puntual con otras compañías. Así pueden optimizar rutas incrementando el volumen, encontrar refuerzos en tareas o zonas que les supongan dificultades, etc. ¿Puedes hacer algo similar en tu empresa? ¿Tienes puntos “débiles” que tal vez puedas solucionar de mejor manera mediante una externalización, ya sea puntual o a largo plazo? ¿Eres incluso capaz de colaborar por tu competencia cuando ves la posibilidad de alcanzar un beneficio común?

¿Eres capaz de colaborar por tu competencia?

4.- Tener una visión global

Las empresas de logística necesitan ver la cadena de suministro como un todo que va más allá de la suma de sus partes. Solo así pueden entender cómo un fallo, un defecto o un retraso en un punto puede acabar traduciéndose en problemas mucho mayores en el otro extremo de la cadena. Principios como el efecto látigo, en el que se multiplican los efectos negativos a medida que pasa el tiempo, son los que invitan a tener esta visión más general de todo el proceso y de nuestro negocio.

Las compañías también deben replicar esta mentalidad en su día a día. Ser capaces de entender cuál es el objetivo final de la compañía, la propuesta de valor que ofrecen al mercado en el que se mueven y cuál es su papel en que esta se haga realidad.

 

5.- La mejora continua

Las empresas de logística pueden tener la cabeza bien alta cuando se habla de mejora continua. Los procesos Six Sigma, Lean, Just in Time y otras modalidades tienen una gran relación con la manufactura y la cadena de suministro. De esta forma, la idea de estar continuamente batiendo los propios registros y la búsqueda de cómo podemos mejorar nuestro rendimiento se han convertido en unas constantes reconocibles de la labor logística.

Este afán por medirse y mejorar cada día es algo que hay que lograr que dé el salto desde el almacén y la cadena de montaje al resto de las actividades de la empresa. Muchas de las tareas que se realizan en las compañías pueden (y deben) ser medidas mediante indicadores de rendimiento, monitorizándolas y proponiendo planes correctivos para su mejora. ¿Cuánto tardas en solventar una incidencia? ¿Y en proporcionar un presupuesto? ¿Conoces el nivel de satisfacción de tus clientes? ¿Qué medidas concretas has tomado para mejorarlo y cómo te has asegurado de ver si han funcionado?

 

La logística y la cadena de suministro no dejan de ser, en última instancia, intentos de hacer las cosas de una manera más lógica, ordenada, fluida y eficiente. Por lo tanto, sus principios fundamentales y sus metas se pueden aplicar al resto de áreas de las empresas. Optimización, fluidez, mejora continua, sostenibilidad y colaboración son términos que una empresa no debe limitar a su cadena de suministro.

No dudes en aprender estos mandamientos de las empresas de logística e introducirlos en tus propios procesos. A veces robar no tiene nada de malo.

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