Estatua del Quijote
Las aventuras de don Quijote de la Mancha componen uno de los libros más leídos de la historia y no hay recopilación sobre las mejores obras de la literatura que no le reserve un sitio de honor. Sin embargo, ¿qué enseñanzas podríamos sacar para la cadena de suministro del sigo XXI de una obra escrita hace 400 años? Por improbable que pueda sonar, más de las que parece. Guiados a través de sus refranes y junto a su escudero, Sancho Panza, nos sumergimos en la sabiduría popular de sus páginas.
Este refrán nos avisa de que no podemos encomendarnos simplemente a la suerte y esperar que las cosas salgan bien. Es una idea plenamente aplicable en nuestro sector, ya que por mucho que dependamos de imprevistos y de percances incontrolables que puedan sucedernos, la diferencia está en nuestra labor de preparación para reducir al mínimo nuestra exposición al azar o a la mala suerte.
En este caso, este dicho nos indica los dos caminos para alcanzar la sabiduría en lo que hacemos: la experiencia conseguida con la práctica a lo largo de los años y el estudio. Esta doble vertiente del conocimiento se repite en la logística, donde la formación, el conocimiento y su puesta en práctica son los mejores ingredientes para lograr el éxito.
No cabe duda de que no cumplir los plazos es una de las mayores pesadillas a las que se puede enfrentar un profesional de la logística. Sin embargo, una vez surge una situación o un retraso, el saber reaccionar a tiempo y de la forma adecuada es casi tan valioso como no haber fallado. Y es que los clientes saben valorar las situaciones en que los proveedores sufren una incidencia y reaccionan de manera rápida, honesta y eficaz.
El instituto Cervantes explica así este refrán: “El dueño de un negocio sabe más de él, por poco que entienda, que otra persona que lo juzga de lejos y sin conocimiento alguno”. Una vez más, esta idea la vemos reflejada a diario en la logística. Si bien el mundo de la cadena de suministro está repleto de teoría sobre cómo han de hacerse las cosas, la realidad es que en cada caso hay que bajar al ejemplo individual para ver las necesidades específicas de la empresa. Esta es la razón por la que el diseño de cadenas de suministro a medida es una de las cualidades más apreciadas por las empresas que contratan servicios logísticos.
Este refrán nos advierte sobre las aventuras en las que nos embarcamos sin haberlo planeado adecuadamente. En el mundo de la cadena de suministro la planificación es fundamental, mientas que las prisas son una autopista hacia el fracaso. Por muy tentadores que puedan parecer los resultados prometidos, haremos bien si nos aseguramos antes de que estamos listos para empezar la aventura.
Como hemos dicho, los refranes son un reflejo de la sabiduría popular y, por tanto, no es de extrañar que apelen con frecuencia a la mesura y al sentido común. En la misma línea que el refrán anterior, en este caso el Quijote nos invita a revisar la certeza de nuestros planes antes de intentar acometerlos. Estar preparados para lo inesperado ha de ser una de nuestras tareas.
En una línea similar al anterior refrán, Cervantes nos recuerda el valor de lo que podemos palpar y ver con nuestros ojos frente a las grandes promesas de lo que podría ser. Mantener los pies sobre la tierra y asegurar cada paso es una actitud que ha de ser la habitual en las cadenas de suministro.
A la hora de diseñar una cadena de suministro existen mil elementos que cuantificar. Cuántos pedidos se podrán preparar en un determinado tiempo, cuál será el plazo de entrega o transporte entre los diferentes eslabones de la cadena, cuánto personal será necesario para llevarlo a cabo y un alargado etcétera. Para las empresas es fundamental que esas predicciones se hagan realidad a la hora de ponerse en funcionamiento. Si existe una diferencia entre el servicio prometido y el servicio recibido, difícilmente funcionará esa relación logística.
“Por pequeños que sean los principios, contribuyen a adelantar las cosas y lograr cosas importantes”, explica sobre este refrán el Instituto Cervantes. En el mundo de la logística, la tecnología es una herramienta que puede ayudar a dar grandes saltos en espacios de tiempo relativamente cortos. Sin embargo, el concepto de la mejora constante es fundamental para la optimización de la cadena de suministro. Replantearse constantemente los procesos, medir los resultados, detectar las áreas de mejora… Un universo de “pocos” para lograr alcanzar ese “mucho” que necesita el cliente.
El ensayo y error es una de las bases de toda ciencia, y lo mismo sucede con la logística. No tengas miedo a probar cosas nuevas y a cambiar las que estás haciendo, aunque funcionen, si crees que va a suponer un salto a mejor. No temas el error; teme a no aprender de él.
Para terminar nuestra recopilación, añadimos un refrán de otro de los grandes clásicos de la literatura española: La Celestina, de Fernando de Rojas:
A veces creemos erróneamente que solo existe una manera de hacer logística o de diseñar una cadena de suministro. Pero no es así; se podría decir que existen tantos tipos de cadenas de suministro como empresas, ya que cada negocio prioriza unas determinadas características. Si quieres ser el más rápido, difícilmente serás el más económico. O si quieres ser el más sencillo, tendrás complicado ser el que más variedad de productos o posibilidades de personalización ofrezca.
Infórmate en este enlace sobre los servicios logísticos de Transgesa.
En el mundo de los negocios, hay piezas que brillan bajo los focos (el marketing,…
En el mundo de los negocios, se suele decir que una venta no termina cuando…
Muchas empresas centran sus esfuerzos en diseñar productos innovadores o en potenciar sus ventas, pero…
La sostenibilidad ya no es una opción, es una necesidad. Como operador logístico especializado, entendemos…
En el complejo ecosistema empresarial de 2026, la eficiencia de la cadena de suministro se…
En el sector industrial y empresarial, un retraso no es solo un inconveniente; es un…