Cuatro cosas que buscas en el transporte para empresas

Transporte para empresas

El transporte para empresas, frecuentemente llamado B2B -business to business-, difiere de forma significativa del que tiene como destinatarios a particulares (B2C; business to client). No son las mismas las necesidades que tienen los destinatarios ni sus características, por lo que ciertos aspectos ganan en relevancia.

Cuatro claves en el transporte para empresas

Personalización

La casuística de las entregas a particulares es también muy amplia y tiene sus propias dificultades. Sin embargo, cuando hablamos de personalización nos referimos a diseñar unos procesos que se vayan a repetir de forma constante en el futuro. Algo que no suele pasar cuando hablamos de entregar a determinado particular, que unos días estará en casa en un tramo y otros días en otro (y las herramientas para lidiar con esto serán diferentes, como los avisos al móvil, etc.).

Cuando hablamos de empresas lo habitual es trabajar las rutas o ver si pueden optimizarse los trayectos. En el entorno profesional esto se consigue de manera más sencilla si se puede contar con unos tránsitos fijos o recurrentes. Esto también permite un mayor nivel de complejidad, de ajuste de horas y de costes.

También las formas y las particularidades de las entregas son más fáciles de cumplir cuando no se trata de envíos puntuales, sino cuando podemos trabajar con el destinatario y el encargado de la última milla gracias a que son fijos.

Rapidez

Aunque todos queremos ser rápidos, como demuestran las continuas innovaciones en las entregas ecommerce, el significado de la rapidez en el mundo empresarial tiene otro significado. Sobre todo, por las consecuencias de que esta rapidez falle o no se produzca.

No se puede restar importancia a los retrasos con los particulares, y a las incomodidades y problemas que estos tienen para ellos. Pero cuando hablamos de empresas las consecuencias de los retrasos adquieren otra magnitud. En muchas ocasiones la llegada de la mercancía es necesaria para poner un nuevo proceso en marcha. O para que no se detenga otro.

La falta de mercancía puede llegar a suponer la paralización de una empresa o de una línea de trabajo, y las consecuencias económicas pueden ser muy serias.

Seguridad en el transporte para empresas

La rotura de un envío no es plato de buen gusto para nadie. Pero, una vez más, la seguridad tiene un cariz diferente cuando hablamos del transporte para empresas. Un palé volcado es mucho más caro que un pequeño paquete roto, yendo a lo más básico. Pero en lo más complicado también encontramos diferencias notables.

Es el caso, por ejemplo, de la mercancía ADR, que conlleva toda una serie adicional de medidas de seguridad. Y es que la tipología de envíos que se realizan no es la misma. Aunque los particulares tienen cosas delicadas como el vidrio, la mercancía para empresas tiene como cosas el ADR, las medidas especiales o la mercancía muy valiosa que las hacen especialmente delicadas.

Constancia

Un día y otro día y otro día y otro día. Cuando el destinatario es una empresa, su exigencia de servicio -que se traslada a las necesidades de servicio del cliente que realiza el envío- va a ser una constante. De poco va a valer haber acertado las 99 veces anteriores si en la número 100 salta la incidencia, ya que por ella, y por cómo se resuelva, es por lo que van a juzgar al operador logístico.

En el transporte para empresas el destinatario tiene un mayor conocimiento de la compañía que le suministra la mercancía. Sabe si un fallo es puntual o recurrente. Va, incluso, a ser él quien imponga unos estándares de calidad o unos indicadores de desempeño que medir.

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