Tres características de la logística de transporte terrestre

Logística de transporte terrestre

La logística de transporte terrestre, como no podía ser de otra manera, tiene sus propias particularidades cuando la comparamos con el transporte aéreo o marítimo. No son los mismos destinatarios, la misma forma de entregar la mercancía, la misma legislación, los mismos vehículos… Muchas diferencias. Pero en esta ocasión nos queremos centrar en tres de ellas que a nuestro juicio son especialmente significativas.

Características de la logística de transporte terrestre

Los envíos puerta a puerta

El transporte terrestre es el que llega hasta tu puerta. Ya sea este el muelle de una gran superficie comercial o el umbral de la casa de un particular. Esta característica, que en apariencia puede resultar evidente o pasar desapercibida, hacer que el transporte terrestre tenga que estar presente en el tramo final de los envíos. Independientemente del método que se haya utilizado para el resto del trayecto.

Por ejemplo, el transporte marítimo es el que más toneladas de mercancía mueve en el mundo. Sin embargo, las empresas siempre van a necesitar a la logística de transporte terrestre para que completen los tránsitos.

Esto también significa el tener que llevar a cabo tareas más desacostumbradas en el resto de tipos de transporte. Llegar a los particulares está entre ellas. Cambios de horarios, particularidades, ausencias… Es parte del día a día de la logística de transporte terrestre.

Limitaciones horarios en la conducción

Uno de los rasgos más característicos de la logística de transporte terrestre es el tacógrafo. Este aparato se encarga de medir las horas de conducción -y de otras actividades, como mantenimiento del vehículo o espera- que realizan los profesionales del transporte. Este tiempo está limitado legalmente, lo que afecta a los tránsitos y al diseño de rutas.

Las paradas para el descanso afectan a la mercancía. Aunque hay maneras para tratar de “eliminar” estas pausas en la mercancía. Lo más habitual es jugar con que la mercancía llegue en una jornada de descanso de un centro de distribución a otro, donde pueda ser cargada en otros vehículos. Menos habitual pero muy presente especialmente cuando hay una urgencia es el uso de doble chófer, para que vayan turnándose.

Flexibilidad en la logística de transporte terrestre

El transporte aéreo, marítimo y el ferroviario (aunque este último también es terrestre) suelen tener menos capacidad para ser flexible que el que se realiza por carretera. En primer lugar, por los horarios. Las navieras, las líneas de tren y las de avión acostumbran a tener salidas fijas y/o previstas con mucha antelación. En estos casos es más difícil adaptar esto a las necesidades de los clientes.

Los aviones y los barcos no esperan a que llegue ese último palé del cliente, mientras en el transporte terrestre, aun existiendo límites, si es más sencillo lograr adaptar los horarios, encontrar un nuevo vehículo para realizar la salida de la mercancía, etc.

Aun siendo todos ellos transporte, en este artículo esperamos haberos dado una pequeña perspectiva de cómo pueden variar entre uno y otro. Desde los asuntos mayores como los legales, hasta los que pueden pasar más desapercibidos, como las entregas finales a particulares.

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