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Los desafíos de la Logística Ambiental

Logística Ambiental

Ser ecológicos ya no es una opción; es una necesidad. El calentamiento global es un problema acuciante y la conservación de nuestro planeta es una prioridad en la agenda de las empresas, de los ciudadanos y, cada vez más, de los gobiernos. Esta urgencia ha llevado en los últimos años al desarrollo de la Logística Ambiental, la rama del sector que se ocupa de reducir y mejorar el impacto que su actividad tiene en el entorno.

El sector logístico general alrededor del 6% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según datos del Foro Económico Mundial. Por eso es uno de los sectores que más está trabajando para mejorar su huella en el medioambiente. Y es que una cadena de suministro, a lo largo de todos sus procesos, es un entorno lleno de oportunidades para mejorar y optimizar el uso de recursos y su recuperación.

Más allá de la Logística Inversa

La Logística Ambiental, conocida también como Logística Verde, es frecuentemente confundida con la Logística Inversa. Sin embargo, mientras que la Logística Inversa se limita a encargarse de los productos más allá del punto de venta (ya sea para devoluciones, reacondicionamiento o para su reciclaje) la Logística Ambiental engloba todo aquello que hacen las empresas para minimizar el impacto ecológico de su actividad. Por tanto, la Logística Inversa es solo una parte de la Logística Ambiental.

Para entender esta amplitud, basta con enunciar algunas de las tareas habituales de la Logística Verde:

  • Mantenimiento de vehículos: Desde el control sobre el estado de los neumáticos -que tienen una enorme influencia en el consumo de combustible-, hasta la selección de nuevos modelos que sean más respetuosos con el ecosistema.
  • Diseño y aprovechamiento de embalajes y envases: Hacer diseños que aprovechen al máximo el espacio, tanto a nivel de producto como a la hora de ser ubicados y transportados en palets, camiones, contenedores, etc. De la misma manera, el empleo de materiales reciclados y reciclables ayuda a hacer más ecológica la logística.
  • Optimización de cargas: lograr la reducción de kilómetros viajados en vacío, aumentar las toneladas transportadas por viaje, optimizar las rutas para reducir el número de kilómetros recorridos, consolidar envíos, etc.
  • Reducir el gasto energético: todo consumo en la empresa es susceptible de ser mejorado. Ya sea la luz de la oficina, el reciclaje de agua y papel o la reutilización de materiales.

Las empresas logísticas van a necesitar inversiones para afrontar los retos que tienen por delante

Desafíos para la Logística Ambiental

Toda esta diversidad de tareas da una idea del enfoque global que hemos de tener a la hora de hablar de Logística Inversa. Pero además de estas tareas hay que tener en cuenta la variedad de actores que tienen responsabilidad en potenciar la Logística Ambiental.

Administración Pública

Los estados y los organismos internacionales son claves en el desarrollo de la Logística Verde. Desde la legislación se puede limitar por ley el consumo máximo de los vehículos, se puede subvencionar el uso de camiones más eficientes y/o el consumo de energías limpias, etc.

A nivel de infraestructuras también resulta fundamental su papel. Crear enclaves logísticos que faciliten las operaciones intermodales, llevar un buen mantenimiento de las carreteras, desarrollar corredores logísticos, mejorar la estructura ferroviaria, tomar decisiones para mejorar la logística urbana…

El desarrollo de certificaciones, como el ISO 14001 en Gestión Medio Ambiental que Transgesa posee desde 2004, también es una herramienta que ayuda a mejorar la sostenibilidad logística. Este tipo de iniciativas permiten a las empresas mostrar su compromiso con el Medio Ambiente aportándole un valor de imagen a la marca.

Empresas Logísticas

Ya hemos visto varias de las tareas que las empresas logísticas tienen encomendadas para cuidar el medio ambiente. Y en varias de ellas podemos comprobar cómo la tecnología tiene un papel principal. Esto significa que las empresas necesitarán realizar inversiones para ser eficientes en el manejo de su almacén, en el trazado de sus rutas, en la gestión de cargas, en el reciclaje de sus desperdicios o en el de sus clientes, etc.

Sin embargo, asumir estas inversiones no siempre va a ser sencillo, pues su beneficio en la mejora de costes se verá habitualmente a largo plazo. Los transportistas deberán ser capaces de poner en valor ante el cliente las ventajas de la logística verde, para lograr hacerle partícipe de estos costes.

Otro desafío que afrontan es el hacer uso de la intermodalidad cuando esta represente la mejor opción. Aunque en primer lugar deban darse las condiciones e infraestructuras adecuadas para que este transporte intermodal sea posible, luego recae en las empresas el deber de tenerlo en cuenta para elaborar sus rutas.

Cargadores

Las empresas que envían mercancía también juegan un papel fundamental en la cadena de suministro. Anteriormente hemos apuntado al diseño de envases y embalajes, que cada día es más utilizado -además de para optimizar el espacio- como reclamo sobre la conciencia ecológica de la compañía.

Sin embargo, aún son varias las empresas que muestran reticencias a la hora de asumir los costes que suponen algunas tareas de la Logística Ambiental. Ya sean nuevos costes por tareas de reciclaje o por las inversiones necesarias para reducir la huella de carbono de las empresas.

Mirando al futuro

Entre las tendencias logísticas más fuertes de la actualidad tenemos el incremento del reparto de última milla, debido al constante crecimiento del ecommerce y a la reducción en el tamaño de los pedidos y al aumento de su frecuencia. Esto supone un aumento de los kilómetros recorridos por los vehículos y, por tanto, más consumo de combustible. El desarrollo de motores, vehículos y carburantes más eficientes será clave para compensar esta situación.

También queda mucho trabajo por hacer en la concienciación de las empresas. Medir la huella de carbono y crear iniciativas para reducirla es una manera perfecta para que las empresas acometan la mejora de sus procesos y terminen no solo cuidando más el planeta sino reduciendo sus costes y mejorando su servicio.

Involucrar a la plantilla en esta tarea será además un buen camino para reforzar el trabajo en equipo y para mejorar la relación de los empleados con la firma, viéndola como una entidad que no se preocupa solo por los resultados sino por la manera de obtenerlos y en cómo mejorar la sociedad en la que trabaja.

En última instancia, las compañías han de saber rentabilizar a nivel de imagen y de ventas su compromiso ecológico. Aunque actualmente estén teniendo dificultades para hacerlo, la creciente preocupación por nuestro planeta augura para el futuro una mayor importancia de la Logística Ambiental a la hora de que las empresas escojan proveedores.

Mejorar el planeta mejorando sus empresas es el objetivo de la Logística Ambiental.

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